Premios Nobel de Economía: La falta de institucionalidad causa pobreza
Por: Patricio Quintanilla Paulet, economista y rector de la Universidad La Salle. El 14 de octubre el Banco de Suecia, en homenaje a Alfred Nobel, otorgó el premio de Economía a tres distinguidos académicos Daron Acemogl

Por: Patricio Quintanilla Paulet, economista y rector de la Universidad La Salle.
El 14 de octubre el Banco de Suecia, en homenaje a Alfred Nobel, otorgó el premio de Economía a tres distinguidos académicos Daron Acemoglu, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT); James Robinson, profesor de la Universidad de Chicago y Simon Johnson también de MIT.
El tema central de su investigación es la relación entre el comportamiento de las instituciones en el desarrollo económico; esto incluye las estructuras políticas y económicas, el crecimiento a largo plazo, lo que es una importante condición para aplicar políticas de desarrollo.
Para la realización de su investigación, se formulan algunas preguntas, ¿Por qué países con abundantes recursos naturales son pobres, en tanto que otros que no los tienen son desarrollados? ¿Cómo las decisiones políticas afectan la asignación del gasto público? ¿Es la falta de ética la causa de la emisión descontrolada de la deuda y de la corrupción gubernamental?
Como un ejemplo de ello analizan la situación de la ciudad de Nogales en Sonora México) y la ciudad de Nogales en Arizona (Estados Unidos), que siendo vecinas presentan una situación diferente. Originalmente era una sola ciudad hasta el siglo XVIII que, por cambios en los límites de ambos países, quedó dividida; los recursos naturales son básicamente los mismos, la diferencia no es geográfica o cultural, sin embargo, la situación de sus habitantes es diferente.
La explicación de los investigadores, son las instituciones que, en el caso de Nogales Arizona, proporcionan a sus habitantes mejores oportunidades educativas y laborales, que se traducen en un mayor ingreso familiar, con el consecuente impacto en el crecimiento y desarrollo; caso contrario es Nogales, Sonora.
En un estudio posterior, del año 2023, analizan el impacto de las innovaciones tecnológicas desde hace mil años, hasta la inteligencia artificial y tienen una conclusión demoledora: han beneficiado a las élites en lugar de crear prosperidad para todos.
EL CASO DEL PERÚ
Conocida la investigación y el análisis de Acemoglu, Robinson y Johnson, no podemos dejar de pensar en el Perú. Trataremos de responder las preguntas de los galardonados con el Nobel
¿Por qué países con abundantes recursos naturales son pobres, en tanto que otros que no los tienen son desarrollados? Nuestro país tiene una riqueza natural en la minería, pero importamos productos de cobre; tenemos agua disponible para la agricultura, pero gran parte la perdemos en el mar, por falta de represas; tenemos un clima favorable, sin inviernos muy duros como en el hemisferio norte y, hasta ahora, no hay graves problemas meteorológicos, como huracanes y ciclones; exportamos cacao, pero importamos chocolates suizos y situaciones similares.
¿Cómo las decisiones políticas afectan la asignación del gasto público? Uno de los problemas estructurales del país, es el déficit fiscal, causado por una menor recaudación y exceso de gasto público. El primer aspecto, recaudación, es consecuencia del alto nivel de evasión que tenemos en el país, que se manifiesta en la baja presión tributaria, que es el porcentaje de los impuestos recaudados, con respecto al PBI. En cuanto al gasto público, hay dos razones, la ineficiencia de las autoridades de los diferentes niveles de gobierno y el comportamiento del Congreso de la República, que según nuestra Constitución, no tiene iniciativa de gasto, pero en la práctica encuentran salidas para hacerlo.
¿Es la falta de ética la causa de la emisión descontrolada de la deuda y de la corrupción gubernamental? Este es el problema central no sólo del Perú, sino de países como el nuestro, donde la corrupción es generalizada, en lo grande y en lo pequeño. Cabe recordar que es tan corrupto el que recibe como el que paga y esto es un mal nacional. Según información oficial en el año 2023, la corrupción costó al país 24 267.8 millones de soles, que equivale al 12.7% del gasto público. Parece increíble, pero cierto. Además, ha causado retraso en obras fundamentales para el desarrollo, como el gasoducto Sur Peruano, paralizado desde febrero del año 2017, por la corrupción detectada por la empresa brasileña Odebrecht.
En el ranking mundial de competitividad, Perú ocupa uno de los últimos lugares, según el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) y lamentablemente, Arequipa está en la misma situación a nivel nacional, según estudios del Instituto Peruano de Economía (IPE).
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