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Angie Delgado
Redacción

El Mercado San Camilo, historia y valor patrimonial

El tradicional mercado destaca por su valor arquitectónico. Por: Ronal Henry Huanca Chacon-FPPHP. El Mercado San Camilo es uno de los espacios más tradicionales de Arequipa, su origen se vincula a los terremotos de 1868

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El Mercado San Camilo, historia y valor patrimonial

El tradicional mercado destaca por su valor arquitectónico.

Por: Ronal Henry Huanca Chacon-FPPHP.

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El Mercado San Camilo es uno de los espacios más tradicionales de Arequipa, su origen se vincula a los terremotos de 1868 y 1877, que destruyeron antiguos establecimientos y llevaron al Concejo Provincial a buscar un lugar definitivo para el mercado central. En 1881, se decidió destinar los terrenos del antiguo Hospicio de San Camilo, también afectado por el sismo de 1868, para construir un mercado moderno acorde al crecimiento urbano.

La planificación de este edificio tomó varias décadas, en 1910 se colocó la primera piedra en una ceremonia destacada para la ciudad, el proyecto contó con el apoyo de la Compañía Metalúrgica del Sena y fue reforzado por los ingenieros Julio Ángulo Arce y Óscar López Aúja, responsables del diseño estructural. Las obras avanzaron por etapas debido a las limitaciones económicas y se prolongaron hasta 1938, cuando el mercado quedó terminado y abierto al público.

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El edificio del Mercado San Camilo ocupa un área aproximada de 12,650 metros cuadrados, con un espacio interior techado que supera los 7,500 metros cuadrados; su valor arquitectónico destaca por la estructura metálica de pilares, arcos y tirantes, combinada con muros y detalles de sillar rosado que le dan el carácter propio de la arquitectura arequipeña. La cubierta metálica fue diseñada para brindar iluminación natural, facilitar la ventilación y proteger los productos alimenticios, representando en su época un avance significativo frente a los mercados al aire libre.

A nivel social y económico, San Camilo cumplió un papel fundamental en la vida cotidiana del siglo XX, reunió a cientos de comerciantes dedicados a carnes, flores, lácteos, abarrotes, hierbas tradicionales, textiles y productos de los valles cercanos. Su ubicación central hizo que miles de familias lo reconocieran como el principal punto de abastecimiento y su interior se transformó en un espacio de encuentro entre distintos grupos sociales, la presencia de vendedores tradicionales, conocidos por generaciones, fortaleció una identidad colectiva que aún permanece.

Su estructura ha resistido varios sismos importantes entre ellos los de 1950, 1960, 1979 y 1985 gracias al uso del metal como elemento principal de soporte; los daños en estos eventos fueron mínimos comparados con los sufridos por otros edificios históricos, lo que reforzó la consideración del mercado como una obra bien concebida desde el punto de vista técnico. Este comportamiento sísmico fue uno de los motivos por los cuales diversas instituciones culturales comenzaron a plantear su protección formal.

En marzo de 1987, la Comisión Nacional Técnica Calificadora determinó que el mercado tenía méritos urbanísticos y arquitectónicos suficientes para ser declarado Monumento Nacional, también se estableció que toda intervención futura debía contar con autorización especializada para proteger sus elementos originales, esta postura fue reafirmada a fines de los años 80 y en 1990, ante intentos de modificar su entorno con construcciones que podían alterar su imagen tradicional.

En la actualidad, el Mercado San Camilo sigue siendo un punto fundamental para Arequipa, a pesar de la aparición de supermercados y centros comerciales, conserva su carácter auténtico y su función como mercado popular. Reúne productos de los distritos agrícolas de la región y continúa siendo escenario de costumbres, sabores y expresiones culturales que forman parte de la identidad arequipeña, su permanencia demuestra el valor de preservar espacios históricos que mantienen viva la memoria urbana y fortalecen el vínculo entre pasado y presente.

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