Arequipa: Construyendo los andenes del futuro
Por: Edith Choque Sandoval, CEO de Pro Avance. Al contemplar los valles de nuestra región, a menudo nos maravillamos con los andenes, esas imponentes escaleras agrícolas que descienden por las laderas. No son solo vestig

Por: Edith Choque Sandoval, CEO de Pro Avance.
Al contemplar los valles de nuestra región, a menudo nos maravillamos con los andenes, esas imponentes escaleras agrícolas que descienden por las laderas. No son solo vestigios de un pasado ingenioso; son un potente recordatorio de lo que somos capaces de lograr con visión a largo plazo, trabajo colectivo y un profundo respeto por nuestro entorno.
Los andenes fueron la respuesta de nuestros antepasados a los desafíos de una geografía compleja. Esta semana, al celebrar los 485 años de la fundación española de Arequipa, enfrentamos nuestros propios desafíos, y la pregunta es: ¿estamos construyendo, como sector empresarial y sociedad, los "andenes" que garantizarán la prosperidad y sostenibilidad para las futuras generaciones?
Nadie puede dudar de la fortaleza y el dinamismo de nuestra región. Hemos construido sobre una base sólida de talento humano, recursos naturales y una ubicación estratégica. Sin embargo, un aniversario es también una ocasión para la autoevaluación sincera. Para construir sobre esta base, debemos ser claros sobre nuestras brechas.
El reciente Índice de Competitividad Regional (INCORE), elaborado por el Instituto Peruano de Economía (IPE), si bien nos posiciona favorablemente en varios aspectos como infraestructura, también expone debilidades persistentes en el pilar de Instituciones. Esto se manifiesta en burocracia, una preocupante percepción de corrupción y una conflictividad social latente que, en conjunto, actúan como un freno para la inversión y el desarrollo sostenible.
A este desafío se suma uno igualmente crítico: la sostenibilidad de nuestro modelo de crecimiento. Vivimos en una región con un alto estrés hídrico y una economía aún muy dependiente de sectores extractivos. Mirar al futuro implica, necesariamente, impulsar una diversificación económica inteligente hacia industrias de mayor valor agregado, los servicios especializados para la minería o la agroexportación con certificaciones de comercio justo y orgánico. Requiere, además, que la gestión eficiente del agua y la energía deje de ser un tema de responsabilidad social para convertirse en el núcleo de la estrategia de negocio.
Desde nuestro rol como empresarios y líderes, no podemos ser espectadores. Somos actores clave en la solución. Para fortalecer nuestras instituciones, debemos empezar por casa, promoviendo una cultura de transparencia, ética y gobierno corporativo en nuestras propias empresas. No podemos ser islas de eficiencia en un mar de informalidad o desconfianza; al contrario, debemos ser agentes de formalización y buenas prácticas, participando activamente en diálogos público-privados que busquen consensos y reglas de juego estables para todos. En el frente de la sostenibilidad, nuestro papel es aún más directo.
Desde mi experiencia en Pro Avance, veo con optimismo cómo cada vez más empresas arequipeñas ya están siendo pioneras: adoptando tecnologías limpias, implementando proyectos de economía circular o invirtiendo en la tecnificación del riego. Ese es el camino.
En este 485° aniversario, el mejor homenaje que podemos rendirle a Arequipa no es solo celebrar su glorioso pasado, sino comprometernos activamente con su futuro. Invito a mis colegas del sector empresarial a reflexionar más allá de nuestros balances financieros.
Preguntémonos: ¿qué estamos haciendo para fortalecer el ecosistema en el que operamos? ¿Cómo nuestras decisiones de inversión, contratación y gestión contribuyen a resolver los grandes desafíos de Arequipa? El futuro de nuestra región no lo definirá un único plan de gobierno, sino la suma de miles de visiones empresariales y acciones ciudadanas comprometidas. Honremos a nuestra tierra construyendo, con la misma sabiduría y visión de largo plazo de quienes erigieron los andenes, una región próspera, innovadora y sostenible para las futuras generaciones.
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